Cómo el árbitro debe enfrentarse a entrenadores, jugadores o padres problematicos

Seguro que has sido testigo de insultos y ataques dirigidos a los árbitros por parte de entrenadores, jugadores o padres de estos últimos, mientras presenciabas un partido de fútbol base. Algunos de estos insultos pueden haber sido dirigidos a ti mismo mientras estabas arbitrando. Estas conductas tienen efectos muy negativos en el juego y se deben de intentar detener desde el primer momento y antes de que sea demasiado tarde.
Confía en tu conocimiento de las Reglas.
Se proactivo y establece las reglas claramente antes de empezar el partido.
No permitas coacciones por parte de los entrenadores.
Indica a los entrenadores y jugadores la zona donde deberán permanecer sentados durante el partido.
Si algún equipo tiene más de un entrenador, pregunta por cuál será el que procurará instrucciones a los jugadores y se encargue de los cambios de jugadores.
Mantén la calma y habla siempre de forma educada, respetuosa y sin levantar la voz, de esta manera, tu interlocutor tendrá que permanecer en silencio para poder escucharte.
Cuando el entrenador te grite, no te lo tomes a nivel personal, pero si se excede de los límites aceptados y comienza a hacer comentarios desmedidos es el momento de tomar medidas. Dirígete a él de forma educada y hazle saber que se está comportando de forma antideportiva y que si continua con ese comportamiento será expulsado. Si continua con esa actitud muestrale tarjeta disciplinaria y si no cambia, entonces procede a su expulsión.

Una vez haya finalizado el encuentro, no olvides reflejar en el acta y de forma detallada todo lo acontecido.
Entra en el campo vestido de manera profesional. Asegúrese de llevar todo el equipamiento arbitral en perfectas condiciones, en especial el reloj de árbitro, el tarjetero, la moneda de sorteo de campo y el silbato.
Haz notar tu presencia tan pronto como pises el terreno de juego, de esta manera los jugadores se darán cuenta de estas al cargo.
Preséntate, hazlo incluso si ya has arbitrado a ese equipo o a ese entrenador en otras ocasiones. Solicita la lista de jugadores. Pide el balón y revísalo antes de comenzar el juego.
Mira a los jugadores a los ojos y muestra confianza en ti mismo.
Para evitar problemas durante el juego, no indiques a los jugadores que es lo que va a tener en cuenta o no durante el encuentro.
Utiliza el silbato siempre con determinación, aunque en determinadas circunstancias no te sientas completamente seguro de tus decisiones, señálalas con determinación e indícalas claramente con los brazos.
Cuando un jugador proteste alguna de tus decisiones o hace algo para interrumpir el juego deliberadamente, amonéstalo cuando se detenga el juego y comunícale que su conducta es intolerable.
Si un jugador está creando problemas continuamente, adviértele para hacerle conocedor de cuál es el límite permitido. Si continúa con su actitud, no dudes en sacarle tarjeta. En algunas ocasiones es útil el comunicar al entrenador que determinado jugador está punto de ser expulsado y que el equipo se quedaría con un jugador menos.
Mantén la calma en todo momento.
No entres nunca en discusiones con personas que están alrededor del terreno de juego.
Anota en el acta cualquier incidente de mala conducta de los espectadores para que pueda ser, si es el caso, debidamente castigado. Algunas de las ligas disponen de mecanismos para tratar el mal comportamiento de los espectadores, no obstante, para ello es necesario que este reflejado en el acta arbitral.
Consigue la ayuda del entrenador, solicítale hable con los espectadores que muestren una conducta inaceptable. Comunícale que en caso de continuar ese comportamiento el partido será suspendido. En general esto es suficiente para que los padres depongan su actitud, aunque no está garantizado.
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